En Quiromasalud esta técnica es exclusivamente manual.

¿Qué es el masaje linfático y para qué sirve?

El drenaje linfático es un tipo de masaje suave y placentero que actúa directamente sobre el sistema circulatorio y linfático y, también, ayuda a desinflamar los ganglios más importantes de nuestro organismo.

Además de reducir significativamente el volumen corporal, este tratamiento sirve para depurar y eliminar las toxinas y sustancias de desecho.

Es por eso que está altamente recomendado cuando se sufre de piernas, abdomen y/o brazos cansados, hinchazón de tobillos y/o rodillas, inflamación abdominal, lipedema y un gran etcétera, ya que favorece la eliminación de la pesadez causada por la inflamación.

También es perfecto para post operatorios, ya que acelera la recuperación, ayuda y mejora el proceso de cicatrización y siempre de forma indolora, suave y agradable.

¿Qué beneficios aporta el drenaje linfático a las piernas?

  • Reduce volumen significativamente desde la primera sesión.
  • Quita la sensación de fatiga y favorece la libertad de movimiento.
  • Previene la aparición de varices y otros problemas vasculares.
  • Recomendado para embarazadas.

¿Cuáles son los beneficios aporta el masaje linfático a nuestro abdomen?

  • Reduce volumen significativamente desde la primera sesión.
  • Quita la sensación de inflamación, sobre todo en abdomen bajo.
  • Ayuda a mitigar dolores menstruales.
  • Favorece la expulsión de gases.
  • Recomendado para post embarazo.

¿Cómo se realiza el drenaje linfático manual?

Es una sesión de 50 minutos en un ambiente acogedor y relajado.

Se inicia con una apertura de los ganglios más importantes de nuestro sistema linfático, con una técnica manual a favor de la dirección venosa.

A continuación, se masajea desde los tobillos hacia los ganglios inguinales o desde ingles hacia el esternón, dependiendo la zona a tratar.

Los movimientos de este masaje son muy suaves, relajantes y placenteros.

¿Cuántas sesiones de drenaje linfático son necesarias?

1 sola sesión marca la diferencia. En una sesión consigues reducir volumen, acelerar el sistema circulatorio, eliminar toxinas, mejorar procesos de regeneración celular y reducir la sensación de pesadez.

A modo orientativo:

  • Para reducción de volumen o hinchazón: 2 sesiones los 10 primeros días, para pasar a 1 sesión semanal.
  • Lipedema: entre 2-3 veces al mes.
  • Para reducir la sensación de pesadez y fatiga: 1-2 sesiones al mes.
  • Post operatorio: masaje cada 3 días (los primeros 10 días), 2 sesiones semanales hasta el 2º mes y finalmente 1 masaje a la semana hasta recuperación total.
  • Prevención de varices/problemas venosos: entre 2-3 veces al mes.
  • En caso de enfermedades autoinmunes: 1-4 sesiones al mes.